Podemos tratar cualquier denuncia de ofensa a través de una red social (RS) tal cual cómo lo hacemos en el mundo concreto.
Lo que hacemos, decimos o mostramos en las redes no tiene porque estar en un marco procedimental diferente al que tendríamos si el hecho se ocurre en el patio de juegos o en el aula de clases.
La diferencia puede reducirse a la exposición del mensaje, el texto, imagen o video es difundido a una audiencia mayor, y por tal motivo las disculpas, replica, y consecuencias deben ir en esa dirección.
“Muchas veces los adolescentes no tienen ni idea de las consecuencias de sus acciones en las Redes sociales. Mucho menos que pueden ser acusados y sancionados por su comportamiento en línea”

Cuando se trate de hechos que no impliquen una demostración de odio, amenaza física o contra la seguridad de centro educativo, tal vez deba seguir estos pasos:
  1. Hacer un llamado de atención verbal a los alumnos implicados. No es un regaño, o una interpelación donde se defina de una vez que este joven o grupo de alumnos son culpables.  Se trata de establecer un puente de comunicación, discutir las implicaciones que él o los mensajes tiene. ¿Por qué hacerlo a través de una red social?  ¿Dónde nace el conflicto? (antecedentes), ¿Qué se puede hacer para enmendar lo ocurrido? Luego de esta entrevista documente el caso. Debe evaluar, en función del resultado logrado en la entrevista con los alumnos, la necesidad o no de abrir un expediente. Dos acotaciones: antes de la entrevista, revisar los antecedentes de él o los alumnos, luego de la entrevista, la actitud para resolver el conflicto y acciones emprendidas por ellos.
  2.  Establecer una sanción escrita en la cual se deje por sentado acuerdos de trabajo con él o los alumnos implicados. 

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